24 septiembre 2012

PREVENIR EMBARAZO EN ADOLESCENTES

EMBARAZO ADOLESCENTE : ¿ PROBLEMA O SINTOMA ?
Probablemente la sociedad actual sea una de las mejor "informadas” en materia de sexualidad. Sin embargo, es patente que esta información coexiste paradójicamente con una sensación frecuente de desorientación, soledad e infelicidad relacionados con el amor, la sexualidad y el matrimonio, principalmente en las poblaciones más jóvenes. Las infecciones de transmisión sexual y los embarazos en adolescentes han adquirido una magnitud epidémica en todo el mundo y son, por ello, motivo de preocupación, no solamente para las autoridades de Salud Pública sino para padres y educadores.
Cuando una situación se repite en la sociedad se suele decir que estamos ante un grave problema social, el cual debe ser atendido de manera multisectorial, analizando en primera instancia los factores que predisponen su incidencia:  ser adolescente implica cambios somáticos y psicológicos que requieren del control ejemplificado y de una educación que permita un sano proceso de desarrollo personal e integración social de las nuevas generaciones. “La adolescencia debe ser considerada como un tiempo de autoafirmación individual” [1] y el principal objetivo de sus entornos será fortalecer ese proceso formativo. Los comportamientos y las propias vivencias de los adolescentes deben ser cuidadosamente controladas, evaluadas y encauzadas; esta labor tiene que estar a cargo, en primer lugar, de las familias y, luego, de las instituciones.

Es así que el embarazo adolescente, por la naturaleza de sus orígenes, no debe ser considerado como un problema propiamente dicho, sino más bien como el síntoma o signo evidente de una seria problemática familiar, la cual advierte el declive de toda una sociedad.  Es claro que el embarazo en adolescentes es un tema que tiene fuertes implicaciones en el futuro personal, profesional y económico de las adolescentes, ya que las jóvenes madres rara vez son capaces de lograr una paridad tanto educativa como económica con sus coetáneos, por ello urge trabajar intensamente en proponer acciones encaminadas a reducir sus tasas.

Un argumento frecuente para la prevención de embarazo adolescente es la anticoncepción y la institucionalización del aborto, sin embargo estas iniciativas han tenido infructuosos resultados, lo cual  nos exigen dar un paso atrás para analizar los factores de riesgo en la familia y sociedad por los cuales las jóvenes quedan embarazadas. Es importante reflexionar que 
“tasas de embarazos en adolescentes, suicidios masculinos y femeninos, el homicidio y la depresión coinciden en parte”[2], ¿ tendrán aspectos predisponentes comunes o son el resultado de acciones que desorientan el despliegue juvenil ?
 
Si el embarazo en adolescentes ha aumentado desde que los programas de educación sexual fueron implementados urge adoptar un nuevo paradigma en la prevención del embarazo adolescente. Tratando las causas principales: el analfabetismo afectivo, la inseguridad en la adolescencia, la depresión, las violaciones y los hogares rotos; debemos fortalecer programas sociales que reintegren a la sociedad a los adolescentes con problemas. Debemos promover una mayor responsabilidad en la crianza de los hijos, la promoción de las familias estables y la educación en la abstinencia. Y todo esto en el hogar primordialmente.

Agradecimiento a Mag. Neldy Mendoza de U.C.S.P. Directora del Insituto Salud y Familia por el presente artículo

[1] Romano Guardini, “Las etapas de la vida”
[2] Dra. Monique Chireau, especialista en Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Duke
[3] Dra. Miriam Grossman, “Unprotected” (“Sin Protección”) - psiquiatra del Centro de Salud Estudiantil de la Universidad de California

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